Atónito por las críticas al iPad
31 01 2010Medio planeta cree que el iPad de Apple va a dar lugar a una nueva línea de productos entre los móviles y los portátiles, y la otra mitad que no es más que otra campaña sensacionalista que siguen fanáticos de Apple. Pero lo que me deja atónito es que muy pocos hablan del la filosofía ultra cerrada de Apple y el riesgo que supone para el futuro. Aunque mi visión es pragmática: No centrarnos en defender no utilizarlos sino en cómo podemos conseguir herramientas e infraestructuras libres e igual o más potentes, fáciles de empezar a utilizar (curva de aprendizaje) y cómodas/divertidas.
Como comenta Jeff Bezos (CEO de Amazon) desde hace años con el libro electrónico, mi opinión es que los tablets van a ser una realidad sí o sí. La cuestión es cuándo. Cuándo la tecnología conseguira que sea suficientemente potente/fácil de usar/cómodo. Probablemente ha llegado el momento de los tablets con el iPad de Apple, al igual que de los libros electrónicos con el Kindle de Amazon (por el momento son categorias diferentes) o la videoconferencia de Arpamet para crear nuevas aplicaciones (si no lo pensáramos, nos dedicaríamos a otra cosa ; ).
Un indicador del nivel de difusión que probablemente tendrá un producto o tecnología puede ser el porcentaje de reacciones que desata (ya sean a favor o en contra), ya que al igual que el P2P, la Wikipedia o el Partido de Internet, pocos se quedan indiferentes: Unos piensas que representan auténticas revoluciones en sus ámbitos y otros que son una estupedez. No te suelen dejar indiferente.
En este sentido se han lanzado muchas críticas al iPad (o al PDI): que no tiene USB, que no tiene webcam, que no es más que… etc. Como emprendedor he sufrido en mis carnes uno de los errores más comunes que tenemos los mortales: querer hacer un producto útil para muchas cosas, y desde el principio. Por el contrario, una vez que tropiezas con el mismo error un par de veces, acabas por interiorizar que es mucho mejor hacer algo realmente útil para una única aplicación, e ir mejorándo una única cosa en cada momento. Por supuesto a medio o largo plazo podría ser realmente bueno para múltiples aplicaciones, pero empezar con ese objetivo… es contraproducente. Y Apple lo sabe muy bien.
Aún así como comentaba lo que me deja atónito no son las críticas que ha recibido por disponer de características que lo hagan atractivo para más aplicaciones, sino que la gran mayoría van dirigidas al producto en sí y muy contadas a que supone la filosofía de Apple.
Los productos de Apple y en especial el iPhone y el próximo iPad siguen una filosofía ultra cerrada y anticompetitiva en la que los usuarios sólo se pueden instalar aquellas aplicaciones que Apple desea. El problema está en que el software es conocimiento paquetizado, según me comentaba hace unos meses el catedrático Fernando Sáez Vacas, y que la difusión y reutilización de conocimiento es el factor que más progreso económico y aumento de nivel de vida ha conllevado a lo largo de la historia (al menos según el polémico economista Jeffrey Sachs). Y por tanto, como cada vez hay más superventas cuando un sector no tiene suficiente competencia, se suele reducir la innovación y el desarrollo local, creando peligrosas dependencias.
Otro caso podría ser Google, con sus caballos de troya Android y Chrome, que son libres pero que representan la puerta de entrada de algunos de sus impresionantes productos gratuitos pero también cerrados y probablemente anticompetitivos. El software como servicio, computación en nube, etc. de por sí ofrece menos derechos aún que el software de escritorio de Microsoft. No permite ni siquiera la libertad de ejecutar la aplicación cuando lo desees (libertad 0 del software).
Y de ahí lo que he oido en varias ocasiones últimamente, no importa a lo que te dediques, Google lo hará mejor que tú y gratis.
Lo único es que como buenos españoles, solemos criticar sin intentar pensar qué podemos hacer para empezar a mejorar la solución (aunque criticar, darse cuenta del problema, suele ser el paso más complicado). Aquí van algunas ideas:
1. Ante productos similares, utilizar, apoyar y difundir las alternativas que fomenten la reutilización de conocimiento. A veces es tan fácil como utilizar y recomendar Wordpress.com en vez de Blogger.
2. Tener presente que utilizar y pagar por servicios alrededor del software libre no sólo es una inversión a corto plazo sino también a largo (reutilización e independencia tecnológica) e incluso para los paises en desarrollo. Si yo pago a Wordpress en vez de a Blogger, el producto libre Wordpress puede utilizarse por emprendedores locales en cualquier parte del mundo para crear nuevos servicios que fomentan el desarrollo local.
3. Apoyar a emprendedores que creen servicios libres (o software libre como servicio). La creación de un negocio alrededor de cualquier herramienta es clave. Puede ser una empresa tradicional con ánimo de lucro como Canonical (Ubuntu) o Auttomatic (Wordpress), o en España empresas como OpenBravo, EyeOS, Teambox o Arpamet, o negocios sin ánimo de lucro como Firefox (Mozilla Fundation) o Mediawiki (Wikimedia Foundation). Pero haya o no ánimo de lucro, es importante que haya un modelo de negocio detrás que, como mínimo, financie un contínuo desarrollo que haga que los productos sean competitivos, tanto a nivel de potencia/utilidad como de facilidad de aprendizaje y comodidad.
Y respecto a este tercer punto, tres ideas:
A. Concursos e inversiones por parte de inversores/empresas/universidades/instituciones tradicionales.
B. Unión espontánea de gente para financiar la creación de una nueva herramienta (y negocio alrededor). Al igual que de forma espontánea miles de personas se han unido en torno a proyectos como Wikipedia, Linux, el Cosmonauta y el Partido de Internet, cada vez vamos a ver más ejemplos en que individuos se organizan de forma espontánea para crear proyectos sorprendentes. Por ejemplo, si 1000 personas se unieran, yo estaría dispuesto a financiar 50 euros en un nuevo negocio (con o sin ánimo de lucro) por ejemplo para conseguir un Dropbox libre, un Remember the milk libre (con alguna pequeña mejora que necesitamos para hacerlo realmente potente para organizaciones como el Partido de Internet), una aplicación de Presentaciones (a partir de OpenOffice o de cero) que permita hacer rápidamente presentaciones visualmente atractivas, una empresa que cree Hardware libre para tablets, etc.
C. Creación de una incubadora de emprendedores/negocios alrededor de servicios web libres. Podría ser algo así como una mezcla entre el banco Grameen y el Grupo Intercom.
En definitiva, aunque me dejo para otro momento argumentar por qué pequeñas empresas (con o sin ánimo de lucro) pueden competir con grandes como Google o Apple, el objetivo de este post es pasar un poco de las discusiones de si el iPad es realmente útil y tiene futuro (o simplemente es cool y por tanto una moda pasajera), para razonar en torno a cómo el software y conocimiento libre puede hacer frente a la falta de competitividad (presente o futura) de algunas industrias. Y por supuesto, de recordar que el futuro depende de cada uno de nosotros. Como dijo Alank Kay, la mejor forma de predecir el futuro es inventarlo.







Coincidiendo con tu preocupación por la cultura cerrada de Apple, hace un par de días escribí en mi blog que es justamente éste el principal problema con el iPad.
http://www.aribo.eu/2010/01/ipad-disrupting-technology/
Un saludo.
Gracias por el enlace Alejandro. Muy interesante que recuerdes que el argumento que dieron con el iPhone ya no se sostiene con el iPad:
“The last thing you want is to have loaded three apps on your phone and then you go to make a call and it doesn’t work anymore. An iPhone is primarily a phone, thus it needs to work as a phone, without risk of being disrupted like a computer can be sometimes.”